Formación Teológica

5 razones por las que estudiar Teología

Autor: Tim Py

Para entender

He observado que todos los cristianos tienen en gran estima la Biblia, pero no todos sienten lo mismo hacia la Teología. Para algunos es complicarse la vida, y creen que el mucho estudiar no garantiza nada a nivel espiritual. Sin Embargo, para mí, la teología nunca fue un fin, sino un medio para entender mejor la Palabra de Dios que tanto valoramos, y así conocer más y mejor al Dios de la Palabra. La Teología debe surgir de la Biblia para luego, encarnarse en la vida de la persona.

Por los maestros

Es genial tener pasión por Dios y por servirle al máximo con nuestra vida. No obstante, hay personas que llevan años haciéndolo y que han acumulado un grado de sabiduría. Eso es algo que debemos aprovechar y los maestros que he tenido me han mostrado la coherencia de vivir lo que enseñan en sus clases, en sus vidas, en sus familias y en sus ministerios, aun cuando hay dificultades.


Por el tiempo

No creo que sea indispensable ir a una escuela teológica para estudiar la Biblia. No obstante, hay tanto que estudiar y tantas cosas por aprender que separar un tiempo especialmente para el estudio reglado y sistemático es infinitamente valioso. Es una oportunidad de aprender mucho de forma intensa y condensada, lo cual te servirá para toda la vida. Aun así me falta tiempo y seguiré estudiando después de acabar un “grado oficial”.

Porque no estudias solo

Es una pasada estudiar junto a otros jóvenes y adultos de diferentes contextos, culturas, etnias y denominaciones. Los compañeros aportan diversidad, experiencia, perspectiva de lo que Dios está haciendo en el mundo, apoyo, inspiración, risas, colaboraciones para los exámenes, etc. Formamos una Comunidad de cristianos comprometidos con Jesús y aprendemos en nuestra convivencia la necesidad de vivir la misión de compartir el mensaje del Evangelio a toda criatura.


Porque mola

Es una pasada estudiar junto a otros jóvenes y adultos de diferentes contextos, culturas, etnias y denominaciones. Los compañeros aportan diversidad, experiencia, perspectiva de lo que Dios está haciendo en el mundo, apoyo, inspiración, risas, colaboraciones para los exámenes, etc. Formamos una Comunidad de cristianos comprometidos con Jesús y aprendemos en nuestra convivencia la necesidad de vivir la misión de compartir el mensaje del Evangelio a toda criatura.